Está demostrado que los colores ejercen un poder sobre las personas y concretamente en los niños durante su primera y segunda etapa de la vida.

El Dr. Max Lüscher argumenta que la elección del color muestra el estado psicosomático y emocional, es decir, cómo nos sentimos desde lo más profundo de nuestro ser. Es por ello que su interpretación ha sido un escalón importante para conocer a la persona que elige un color concreto o diferentes colores a la vez.

El niño no se aparta de esta teoría y por tanto, intentaremos dar cuatro pinceladas sobre la interpretación del color en los dibujos y trazos realizados por los niños.

Significado de los colores en los niños

Durante las sesiones reeducativas usamos la plástica, la creatividad y los colores como parte del aprendizaje de la escritura y al mismo tiempo, como canal de expresión de las emociones y sentimientos que afloran en el momento de plasmar los trazos o el dibujo. Es por ello, que somos conscientes y a la hora receptores de las preferencias cromáticas, para entender mejor al niño y / o adolescente.

La elección del color en un niño puede depender de diferentes factores como su estado de ánimo, la variedad de colores que disponga en ese preciso momento o bien, entre otros, el impacto en la percepción del lápiz de color que vaya a utilizar (color, forma, tamaño …). De este modo, el niño expresa sus preferencias, las emociones y sobre todo, intenta con esta tarea divertirse.

Con el fin de acercarse a la buena interpretación del color, es necesario que el niño tenga a su alcance toda una gama de colores para elegir, de modo que sea su espontaneidad la que decida el color que debe utilizar.

Puede elegir un solo color o muchos colores en su representación. En el primer caso, y si el niño utiliza siempre el mismo color, nos puede indicar la falta de confianza en sí mismo y por lo tanto, la inseguridad en cualquier tarea que quiera emprender. También el niño puede expresar pereza o falta de motivación, pero en realidad el niño no nos está ocultando nada, sino que desea ser comprendido. En el segundo caso, nos encontramos con un niño alegre con la capacidad expresiva. Es un niño curioso, investigador y entusiasta en las tareas que se propone y por lo tanto, estamos ante un niño con un gran grado de seguridad en sí mismo.

También debemos valorar en sus representaciones gráficas el tipo de colores, si son suaves o bien están vivos, si lo plasman de manera homogénea o mezcla muchos colores a la vez. Los del primer grupo son niños más tranquilos y emotivos, contrariamente a los que prefieren colores más vivos y mezclados, los cuales son más impulsivos y combativos, lo que nos indica la expresión sentimientos intensos en el día a día.

El análisis del color es un complemento importante para el estudio del dibujo, así como hay que tener cuidado con el lugar donde aparece y con la intensidad que ejerce a la hora de hacer trazos.

Significado de los colores [1]

Color Rojo:

Es el primer color que el niño ve. Puede expresar energía, amor, alegría, vigor y entusiasmo, pero a la vez peligro o un problema existente en el momento. Si el color rojo aparece en un corazón, claro que nos indica estimación y amor, en cambio, si se observa en un arma, por ejemplo, cuchillo, significa amenaza. Este color junto con el amarillo manifiesta creatividad, optimismo, curiosidad y extroversión.

Color Rosa:

Se obtiene con la combinación del rojo y blanco, por lo que el rojo pierde intensidad. Nos indica que el niño es afable, cariñoso y de facilidad en los contactos. Es normal que use el color rosa para pintar la cara, las manos y las piernas, pero también para colorear los vestidos.

Color Naranja:

Está compuesto por el rojo y el amarillo y es uno de los colores más brillantes. Expresa energía y necesidad de contacto social. El usan los niños que disfrutan de los juegos en equipo para demostrar su espíritu competitivo y a quienes les gusta el poder. Es usual utilizar este color para colorear los alimentos y los vestidos.

Color Amarillo:

Expresa el conocimiento, la curiosidad y la alegría de vivir. Cuando el color amarillo es excesivo nos encontramos con un niño hiperactivo, exigente consigo mismo y con los demás. Es normal usarlo para pintar el pelo, los vestidos y el sol.

Color Azul:

Simboliza la armonía y la tranquilidad. El niño que utiliza este color es un niño intuitivo y sensible. Puede ser un niño introvertido y que le guste ir a su ritmo. Este color es normal observarlo al agua, las nubes, el cielo y en la ropa. Sin embargo, si el color no encaja con el dibujo, nos indica que se trata de un niño que se siente presionado y que desea un poco de tranquilidad y paz.

Color Verde:

Representa la naturaleza y se compone del color amarillo y el azul. El niño que utiliza el color verde es sensible, intuitivo y constante. Pero si lo hace sevir donde no toca, implica que se siente superior a los demás. Este color es normal encontrarlo en las copas de los árboles, a tierra que representa el campo o el jardín, en la ropa y en la fachada de las casas.

Color Marrón:

Este color está relacionado con el elemento tierra, con la estabilidad, la estructura y la planificación. El niño que lo utiliza a menudo aprecia la seguridad y la estabilidad. Es un niño minucioso y paciente, aunque de reacciones lentas. Es habitual observarlo a las fachadas y tejados de las casas, en los troncos de los árboles, el suelo, a los zapatos y la ropa.

Color Gris:

Se forma con el color blanco y negro. El niño que lo utiliza lucha entre lo que conoce y lo que desconoce. Le falta un poco de seguridad y por ello puede dejarse influenciar por los demás.

Color Blanc:

Es muy raro que el niño utilice este color porque lo que hace normalmente es dejar los espacios vacíos. Nos puede indicar sentimientos reprimidos. Es normal que este color se observe en el interior de las nubes y en la ropa.

Color Negro:

Este color simboliza el inconsciente, todo aquello que no se ve. Si se utiliza en el lugar adecuado, transmite confianza en sí mismo. En cambio, si no es así, nos indicará un niño que autoprotege para esconder sus sentimientos. Es habitual que aparezca en los zapatos, a las ruedas de los coches, el cabello y los ojos.

Estas interpretaciones son una aproximación al inconsciente del niño y debe entenderse, desde el plano proyectivo, como un complemento más.

[1] Fuente: Barón Salanova, M. José. El dibujo y la escritura infantil. EOS.